Créditos
miércoles, 18 de noviembre de 2015
OBJETIVOS Y METAS de la conferencia
La finalidad principal formulada en la
Declaración Mundial sobre Educación para Todos es satisfacer las necesidades
básicas de aprendizaje de todos los niños, jóvenes y adultos. El esfuerzo a
largo plazo para alcanzar esa meta podrá realizarse más eficazmente si se
establecen objetivos intermedios y se miden los progresos conseguidos en su
realización. Las autoridades correspondientes a los niveles nacionales y
subnacionales pueden definir tales objetivos intermedios, teniendo en cuenta
tanto los fines de la Declaración como las metas y las prioridades generales
del desarrollo nacional.
Los objetivos intermedios pueden formularse
como metas específicas dentro de los planes nacionales y subnacionales de
desarrollo de la educación. En general tales metas: (i) indican, en relación
con los criterios de rendimiento final, los logros y los resultados esperados
en un determinado lapso de tiempo; (ii) precisan las categorías prioritarias
(por ejemplo, los pobre s , las personas impedidas); y (iii)se formulan en
términos que permiten comprobar y medir los avances hacia elles. Esas metas
representan “un piso” — pero no un “ techo ” — para el desarrollo continuo de
los servicios y los planes de educación.
Los objetivos limitados en el tiempo suscitan
un sentimiento de urgencia y sirven de referencia con la cual pueden compararse
los índices de ejecución y de cumplimiento. A medida que las condiciones de la
sociedad cambian, los planes y objetivos pueden ser revisados y actualizados. Allí
donde los esfuerzos en favor de la educación básica deben centrarse en la
satisfacción de las necesidades de grupos sociales o categorías de población
particulares, la vinculación de las metas con las categorías prioritarias de
los educandos puede ayudar a los planificadores, los profesionales y los
evaluadores a no perder de vista la satisfacción de las necesidades de éstos.
Las metas observables y mensurables contribuyen a la evaluación objetiva de los
progresos.
Las metas no necesitan basarse sólo en las
tendencias y en los recursos actuales; los objetivos iniciales pueden re flejar
una apreciación realista de las posibilidades que ofrece la Declaración de
movilizar capacidades humanas, organizativas y financieras adicionales en
función de un compromiso reciproco de desarrollo humano. Los países con bajo
nivel de alfabetización, escasa matricule escolar y recursos nacionales muy
limitados tendrán que hacer opciones difíciles para establecer metas nacionales
en plazos realistas.
Los países pueden establecer sus propias matas
para el decenio de 1990 de acuerdo con las dimensiones que seguidamente se
proponen:
1- Expansión de la
asistencia y de las actividades de desarrollo de la primera infancia, incluidas
las intervenciones de la familia y de la comunidad, especialmente para los
niños pobres, desasistidos e impedidos;
2- Acceso universal a
la educación primaria (o a cualquier nivel más alto de educación considerado
“básico”) y terminación de la misma, hacia el año 2000;
3- Mejoramiento de los
resultados del aprendizaje de modo que un porcentaje convenido de una muestra
de edad determinada (por ejemplo, 80% de los maya —res de catorce años) alcance
o sobrepase un nivel dado de logros de aprendizaje considerados necesarios;
4- Reducción de la tasa
de analfabetismo de los adultos a la mitad del nivel de 1990 para el año 2000.
El grupo de edad adecuado debe determinarse en cada país y debe hacerse
suficiente hincapié en la alfabetización femenina a fin de modificar la
desigualdad frecuente entre índices de alfabetización de los hombres y de las
mujeres;
5- Ampliación de los
servicios de educación básica y de capacitación a otras competencias esenciales
necesarias para los jóvenes y adultos, evaluando la eficacia de los programas
en función de la modificación de la conducta y del en la salud, el empleo y la
productividad;
6- Aumento de la
adquisición por los individuos y las familias de los conocimientos, capacidades
y valores necesarios para vivir mejor y para conseguir un desarrollo racional y
sostenido por medio de todos los canales de la educación — incluidos los medios
de información modernos, otras formas de comunicación tradicionales y modernas
y la acción social — evaluándose la eficacia de estas intervenciones en función
de la modificación de la conducta.
Cuando fuera posible, habría que establecer
niveles de rendimiento en los aspectos entes indicados: estos niveles deberían
ser coherentes con la importancia que la educación básica debe atribuir a la
universalización del acceso y las adquisiciones del aprendizaje como
aspiraciones unidas e inseparables. En todos los casos, las metas de
rendimiento deben incluir la igualdad entre ambos sexos. Sin embargo, la
determinación de los niveles de rendimiento y de la proporción de participantes
en programas específicos de educación básica que se espera los alcancen debe
ser una tarea autónoma de cada país.
Los seis objetivos establecidos en Jomtien
fueron:
1. Ampliación
del cuidado y el desarrollo del niño en la primera infancia.
2. Acceso
universal a la educación primaria y terminación también universal antes del año
2000.
3.
Reducción a la mitad de los niveles correspondientes a 1.990 en cuanto al
analfabetismo adulto, con especial atención a la alfabetización de las mujeres.
4. Mejora de
los resultados del aprendizaje, basada en el logro de unos determinados niveles
previamente establecidos.
5.
Expansión de la educación básica y la capacitación para jóvenes y adultos.
6. Mejora
en la difusión del conocimiento, las habilidades y los valores necesarios para
un desarrollo sostenido.
Conferencia Mundial sobre Educación para Todos
Jomtien 1990
Se realizó del 5 al 9 de marzo de 1990 en Tailandia.
Destaca que la educación es un derecho de todas las personas,
independientemente de su género, edad y lugar de origen y lanza la nueva
corriente y convicción: Educación para todos. Reconoce que el saber tradicional
y el patrimonio cultural autóctono tienen un valor, al mismo tiempo que definen
y promueven el desarrollo, que la educación básica debe corresponder a
necesidades, intereses y problemas reales del que aprende, y que ha de ser
equitativa, es decir, debe darse a todas las personas, entre otras razones
porque es el cimiento para un aprendizaje permanente y para el desarrollo
humano autónomo.
El fin principal de la educación es crear las
condiciones para satisfacer las necesidades básicas de aprendizaje: lectura,
escritura, expresión oral, aritmética, resolución de problemas y contenidos
básicos necesarios para que las personas sobrevivan, desarrollen sus
capacidades, vivan y trabajen con dignidad, mejoren su calidad de vida y
continúen aprendiendo.
Resulta interesante observar que la principal
preocupación en la Conferencia de Jomtien no fue la educación básica como tal
sino las necesidades de aprendizaje básicas. Según se estableció en Jomtien:
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